Ago 19, 2017

Consejos para trabajar como redactor freelance [lo que debes saber]

Publicado en Trabajo

Consejos para trabajar como redactor freelance [lo que debes saber]

Algunas de las solicitudes de ayuda más frecuentes que solemos recibir son sobre consejos para trabajar como freelancer, y el área de la redacción no es la excepción.

Muchos redactores o personas interesadas en serlo nos consultan cómo comenzar a trabajar por su cuenta, cómo obtener clientes o qué hacer para preparar una buena oferta de servicios, etc.

Por eso, en esta ocasión vamos a darte algunos consejos útiles para redactores freelance. También veremos los errores que debes evitar si en verdad quieres tener éxito.

Lo que vamos a ver en este artículo:

  • Cómo promoverte como profesional
  • Tips para ofertar a tus clientes
  • Consejos a la hora de redactar

Primero que nada:

Si trabajas como redactor freelance, hoy más que nunca es un buen momento para promoverte como profesional.

Como sabes, a medida que internet crece como medio de comunicación, la demanda de servicios de redacción de contenidos aumenta.

Sin embargo, al igual que todo trabajo, el de redactor no se reduce solo al área digital, sino que abarca los medios tradicionales.

Desde luego, existen varias diferencias entre ambos, pero también hay similitudes aplicables en los dos casos y es importante que las tengas en cuenta siempre.

También recuerda que, siendo una labor que combina investigación y creatividad, requiere especial concentración y disciplina para un buen resultado.

Cómo promoverte como profesional

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1. Crea un blog propio

Es importante que, como redactor freelance, tengas un sitio o blog donde mostrar tu trabajo.

En tu blog podrás subir escritos propios o colocar enlaces a trabajos que hayas realizado y se encuentren en línea.

*Mira cuáles son todos los beneficios de crear un blog propio

Desde luego, puedes abrir un blog en servicios gratuitos como WordPress o Medium, pero lo ideal es que tu blog tenga un dominio propio.

No es lo mismo que tu dominio sea “tunombre.wordpress.com” que “tunombre.com”.

El en segundo caso se denota más profesionalismo, lo que genera más confianza en los posibles clientes.

Lo ideal sería que tu dominio fuera tu nombre propio, pero no algo es estrictamente necesario. Puede ser algo llamativo que luego la gente llegue a relacionar con el servicio que tú ofreces. Mira cómo escoger un nombre exitoso en internet.

Si te preocupa el costo…

Debes saber que puedes adquirir un dominio y hosting incluido, hay de diferentes precios, puedes escoger el que más te convenga en una relación precio/beneficio.

Si ya de por sí es recomendable que cualquier profesional independiente cuente con un blog o sitio propio, siendo redactor freelance, es aún más importante.

Por supuesto, si te decides a hacerlo, recuerda actualizarlo regularmente para que no parezca que se encuentra abandonado.

También agrega enlaces de tus redes sociales en tu blog y viceversa, para que tus clientes te encuentren más fácilmente.

2. Especialízate en temas que domines

Cuando recién inicias como redactor freelance, es posible que debas sobre temas muy diversos.

Pero tu objetivo debería ser especializarte en ciertos temas que estén relacionados entre sí, pues no puedes abarcar todas las áreas.

Piensa qué tipo de cliente te gustaría tener, qué tipo de temática profesional te gustaría abordar y trata de obtener cada vez más proyectos en dicha área.

También puedes escribir en tu blog diferentes artículos sobre la misma temática para que te sirvan como muestra de tu dominio sobre la misma.

Esto además hará más fácil tu trabajo, pues entre más domines un tema, te será más sencillo abordarlo y escribir sobre él.

Además recuerda que entre más te especialices en algo, los clientes confiarán más en ti, porque te verán como un experto, lo cual hará tu trabajo más rentable.

3. Aprende sobre SEO

Inicialmente señalamos que internet va ganando cada vez más terreno como medio de comunicación.

Un asunto sobre el cual deberás aprender, sí o sí, es sobre optimización para buscadores o SEO (search engine optimization) y cómo manejar palabras claves en tus escritos.

Si bien no todas las publicaciones se hacen en línea, hoy en día es bastante probable que tu cliente desee publicar el contenido digitalmente.

La optimización de buscadores es prácticamente un conocimiento general que debes adquirir, por lo que, si aún no conoces sobre el tema, debes aplicarte a ello.

*Conoce 10 sitios de cursos gratis para catapultar tus habilidades profesionales.

4. Escribe para otros blogs

Si quieres darte a conocer a través de la red entre otros redactores o clientes potenciales interesados en la temática que tú desarrollas, puedes implementar la técnica de escribir artículos como autor invitado para otros blogs, sitios web, revistas digitales, etc.

Al final de cada artículo, firma con tu nombre y agrega un poco de información acerca de ti mismo como profesional.

Detalla los temas en los que te especializas para que quien vea tu firma sepa que eres conocedor en dicha materia.

No olvides agregar los enlaces de los artículos que escribes en otros sitios y también compartirlos en tus redes sociales.

5. Suscríbete a una plataforma freelance

Una buena forma de conseguir clientes para los cuales hacer trabajos de redacción freelance es a través de una plataforma online, como SoyFreelancer.com, donde los clientes solicitan ayuda profesional a través de proyectos y tú podrás enviar tu oferta de trabajo.

Importante:

No olvides completar tu perfil al 100% y colocar las habilidades, así como un detalle de los temas que dominas.

De ese modo, cuando los posibles clientes vean tu perfil, podrán conocer más acerca de tu experiencia.

Tips para ofertar a tus clientes

Man working from home with laptop and taking notes

A la hora de preparar una oferta de servicios para tus clientes, sigue estos consejos para presentar la mejor oferta posible:

1. Pregunta el número aproximado de palabras

Consulta al cliente qué extensión debe tener el artículo. Si se trata de un medio de comunicación, como una revista u otro, es posible que el cliente ya tenga una idea de cuántas palabras debe contener la pieza de contenido.

Existen otros casos en los que tu cliente no sabrá o te pedirá cantidad de páginas.

En dicho caso, explícale que la tarifa se hará por millar de palabras y sacarle un estimado de cuántas palabras podría contener un artículo con la cantidad de páginas que te solicita.

Para que te hagas una idea:  

Dentro de una página de tamaño carta, la cantidad media de palabras que puede haber suele rondar las 300 o 350, dependiendo de la densidad de los párrafos.

Haz el cálculo según las páginas solicitadas, pero aunque el cliente te haya dado cantidad de páginas, en tu oferta debes detallar cantidad de palabras.

Si lo deseas, puedes agregar que son “equis cantidad de páginas aproximadamente”, pero jamás dejes de colocar la cantidad de palabras y jamás cobres por página.

2. Consulta cómo se abordará el tema a desarrollar

Un asunto importante a la hora de escribir un artículo o pieza de contenido es saber cuál es el enfoque bajo el cual se redactará el tema y a qué público va dirigido.

Para que te hagas una idea:

Si hablarás sobre un tema como “dietas de moda para bajar de peso”, podría tener enfoques como: tips o dietas populares que puedes seguir fácilmente, riesgos de seguir dietas de moda sin consultar con un médico, etc.

Todo depende del tipo de medio en que se publique, el mensaje que tu cliente desee mandar a los lectores y quienes sean las personas que van a leerlo (mujeres, hombres, adolescentes, estudiantes en nutrición, etc).

De ello dependerá el lenguaje con el que vas a redactar, el nivel de tecnicismo o dificultad y el tipo de datos que deberás recopilar.

Como ves, conocer estos detalles te ayudará a tener mejor noción del trabajo a realizar y así podrás dar un mejor precio al cliente.

3. Tiempo de entrega de los artículos

Es importante que programes bien tu tiempo para que puedas cumplir los plazos que tu cliente establece.

Cuando es un proyecto grande, es necesario que programes entregas parciales para que el trabajo vaya avanzando.

Por lo tanto a la hora de presentar tu oferta, lo ideal es adjuntar un cronograma donde se detallen las etapas del proyecto.

A fin de establecer el cronograma de trabajo, por supuesto, es necesario que conozcas cuánto contenido eres capaz de escribir diariamente.

De ese modo, sabrás si eres capaz de cumplir con la fecha límite que te solicita el cliente. En caso de no poder cumplir el plazo, explícalo al cliente. Propón una fecha de entrega acorde a tu capacidad.

Tenlo en cuenta:

Si el cliente no puede darte prórroga, es mejor declinar el trabajo que entregar algo de mala calidad o comprometerte con algo que al final no podrás cumplir.

Con un cronograma bien organizado y detallado, el cliente sabrá cómo se va a coordinar contigo y tendrá mayor certeza de que el trabajo estará terminado a tiempo.

No olvides dejar un margen de seguridad de algunos días, dependiendo de la magnitud del trabajo a realizar, para superar cualquier imprevisto que surja.

*Aprende cómo hacer una propuesta de trabajo profesional para tus clientes

4. Número de revisiones

Es importante que tu oferta detalle la cantidad de revisiones y cambios a los que el cliente tendrá derecho una vez que se haya comenzado el trabajo y se autorice el hilo narrativo.

Por ejemplo, si vas a hacer el trabajo en 3 entregas, puedes establecer que cada una de ellas tendrá 2 sesiones de revisión.

En ellas, el cliente podrá solicitar algunos cambios como, inclusión de comentarios, ampliar explicaciones, omitir temas o modificar datos.

Si el trabajo ha quedado claro desde el inicio y el estilo narrativo ha sido ya acordado, dos sesiones de cambios por entrega deben ser suficientes.

Detallar la cantidad de revisiones es conveniente porque así el cliente sabe que hay una cantidad limitada de veces en las que puede estarte contactando para pedir cambios. También sabrá que debe revisar bien todo antes de validar.

De este modo, el trabajo a realizar será más fácil y con menos intervenciones.

5. Cobra una tarifa justa

Como ya se comentó, lo que cuenta en un trabajo de redacción no es la cantidad de páginas del documento, sino cuántas palabras hayas escrito en realidad.

Si escribes 350 palabras utilizando un tamaño o tipo de fuente demasiado grande es posible que llenes una página con unas pocas palabras. Si reduces el tamaño de la fuente, la página se verá vacía.

Por ello, establece tus tarifas por millar de palabras. Puedes hacer lo siguiente:

Estimar cuánto proyectos de igual tamaño puedes llevar al mes, divide tus gastos mensuales entre dicha cantidad para saber cuánto cobrar por cada uno y luego divide la cifra entre los millares de palabras que contendrá el documento.

Por ejemplo, si por un proyecto vas a cobrar US$500 y contiene 50 mil palabras, divide los 400 entre 50 y obtendrás la tarifa, en este caso, US$10 por cada mil palabras escritas.  

No caigas en el error de cobrar muy poco, ya que esto devalúa el mercado y hace menos rentable el trabajo.

Cobrar tarifas demasiado bajas hará que tengas que trabajar más para obtener la cantidad de dinero que necesitas.

Recuerda que tu tiempo es valioso y tus conocimientos también. Cobra lo justo por tu trabajo.

*Si no sabes bien cuánto cobrar, prueba nuestra calculadora online de honorarios profesionales.

6. Ten cuidado con los trabajos de prueba

Algunos clientes te van a pedir algo como “hazme un artículo de prueba del tema x, y si nos gusta te lo compramos”. Esta es una mala señal y probablemente llegues a tener problemas con el cliente, ya que este tipo de requerimientos tiende al prestarse al plagio.

Si un cliente te dice eso, trata de enviarle algún artículo con una temática parecida que ya hayas escrito. Envíale 3 o 4 temas adicionales que tú hayas escrito para demostrar el trabajo y así cubres la parte de evaluación sin invertir tu tiempo.

Al final, tú decides si vale la pena hacerlo o no. Si vas empezando, quizás lo puedas hacer un par de veces. Pero debes estar consciente de los riesgos que esto conlleva.

Consejos a la hora de redactar

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1. Busca un lugar tranquilo y cómodo para trabajar

Evita las interrupciones constantes de niños, mascotas, el teléfono, los sonidos que provienen de la calle, etc.

Procura que sea un área ventilada e iluminada, pero que la luz no te dé directamente en la cara o en la pantalla.

Tu visibilidad debe ser óptima para no forzar tus ojos.

Mantén una buena postura al escribir. Debes sentarte con la espalda recta y contar con un respaldo.

Lo ideal es que tu silla tenga también apoyo para los brazos y que tu mesa quede a la altura de tus codos.

Evita lugares ruidosos, así como elementos distractores, como la televisión o música estridente.

*Aprende todo sobre cómo ser más eficiente en tu trabajo en nuestra guía de productividad laboral y personal

2. Haz un horario y proponte respetarlo

Todo lo que realizas requiere que te sepas organizar, y cuando se trata de trabajo como redactor freelance, esto se vuelve primordial.

Lo mejor es utilizar las horas de la mañana, cuando tu mente está fresca y despejada.

Desayuna temprano y de forma balanceada para tener suficiente energía (pero no tan pesado que te dé sueño). Descansa algunos minutos y luego ponte manos a la obra.

Haz pequeños descansos de algunos minutos para despejarte, pero no por demasiado tiempo como para perder la concentración y olvidar la idea que tenías.

Antes de que llegue tu hora de almuerzo, revisa todo lo que has avanzado y guarda tu trabajo.

Al volver a tu mesa de trabajo, haz una nueva revisión para recapitular lo que llevabas y sigue adelante.

Si tienes un nuevo artículo que desarrollar, el final de la tarde es mejor usarlo para recopilar la nueva información y procesarla al día siguiente.

Prefiere el horario de oficina…

Lo mejor para evitar distracciones es que hagas de cuenta que tu horario de trabajo es el de oficina. Así, apartas todo el día para aprovechar al máximo tu productividad.

Habrá quien te diga que trabaja mejor en la madrugada, cuando nadie lo interrumpe. Pero suele ser porque se distraen realizando actividades nada productivas durante el día.

A la larga esto puede ser contraproducente para la salud, pues el ser humano es diurno por naturaleza. Funcionamos mejor con la luz del día y descansamos mejor si lo hacemos por la noche. Y, por supuesto, años de evolución no se pueden cambiar tan fácilmente.

Claro, como freelancer puedes crearte tu horario y ajustar tus necesidades. Si de pronto te surge una emergencia o tienes un trámite importante, puedes apartar un par de horas del día para hacerlo.

Pero prefiere el día para trabajar y procura respetar siempre tu horario.

Recuerda además que la mayoría de tus clientes está despierta de día, aunque esto depende del país del cliente. Pero, en general, si están en tu misma zona horaria y necesitan contactarte, es mejor que te encuentren despierto y no que los contactes horas después por correo electrónico porque estuviste dormido tras quedarte trabajando hasta las 4 de la mañana.

3. Pon manos a la obra

Recopila información, pero comienza a escribir cuanto antes. Sobre todo, es importante que si tienes ideas las escribas y desarrolles en la medida de lo posible.

No pases las horas buscando hasta el último recurso sin haber escrito ni una palabra.

Si aun te faltan imágenes que buscar para un punto a tratar, búscala después. Lo importante es avanzar sobre la redacción.

Sobre todo si se trata de un tema extenso, no esperas a tener una pila de notas o una enorme lista de enlaces sin revisar.

La razón es que esto suele ser contraproducente, pues al tener demasiada información en cola, te será más difícil organizarte.

Empieza cuanto antes a estructurar y desarrollar cada idea. Si luego encuentras información adicional, la añades a lo que ya tienes.

*Sigue estos consejos para escribir mejores artículos para blogs

Procura escribir oraciones y párrafos cortos para una mejor legibilidad. No olvides agregar subtítulos cada 200 palabras aproximadamente.

En general, se recomienda que las oraciones no tengan más de 20 palabras.

También es buena idea que utilices bullets o viñetas, numeración, etc., para que tu artículo se vea mejor organizado.

Pro tip: Utiliza recursos gráficos para tus artículos. De ese modo, la información será más fácil de asimilar para quien la lea.

Puedes buscar fotografías de stock de licencia libre en sitios como Pexels, Unsplash, entre otros.

También puedes realizar infográficos usando web apps como Canva, Piktochart o Venngage.

Otra opción es encontrar vectores para reutilizar en sitios como Freepik, Vecteezy, etc.  

4. Establece una comunicación frecuente con tu cliente

Sobre todo, cuando se trata de proyectos grandes, como revistas, documentales, etc., es importante que exista una buena comunicación con tu cliente para coordinar mejor el trabajo.

Puedes hacerlo a través de correo electrónico. Pero también es útil poder conversar personalmente o a través de una videoconferencia. Así podrás conocer las impresiones u observaciones del cliente.

Para que el trabajo de redacción se dé en forma óptima, es necesario que tu cliente conozca y valide los avances que le entregas.

Así, en caso de ser necesario un cambio en la redacción, el hilo narrativo, el lenguaje utilizado, etc., podrá corregirse a tiempo.

5. Revisar todo antes de enviar

Una vez que has terminado tu pieza de contenido o el avance del proyecto que estás redactando, revisa todo con cuidado.

Si tienes dudas respecto a alguna palabra o uso gramatical, puedes consultar el diccionario en línea de la RAE o el sitio de Fundéu.

Una vez que has despejado tus dudas, es hora de realizar correcciones.

Como primer paso, puedes recurrir al corrector ortográfico de tu procesador de texto para detectar más rápidamente errores en la sintaxis, palabras repetidas, posibles incongruencias gramaticales, palabras mal escritas, dobles espacios entre palabras, etc.

Lo siguiente es una revisión manual. Recuerda: Los procesadores de texto aún no son capaces de detectar el contexto del párrafo.

Fíjate en este ejemplo:

Las oraciones “te envío estas flores” y “te envió estas flores” pueden estar ortográfica y gramaticalmente correctas. Pero solo una se ajustará al contexto del párrafo que la contiene.

Ese criterio solo lo tiene el redactor.

Por lo tanto, no debes omitir la revisión manual por tu cuenta antes de enviar cualquier cosa a tu cliente.

Una buena idea es guardar el texto por un día y leerlo al siguiente, pues en el momento en que estás trabajando en algo, tu cerebro puede completar o autocorregir mentalmente los errores.

Pero al día siguiente, cuando tu mente no esté concentrada en el tema desarrollado, sí te será fácil detectarlos en caso de existir.

Otra idea que puedes aplicar es cambiar la tipografía a la hora de revisar. A veces esto ayuda a resaltar errores que anteriormente no viste.  

Recuerda, aún teniendo agendadas sesiones de revisión con el cliente, no envíes nada sin revisar. Las sesiones son solo para cambios en la estructura o para corregir algo que se supone que debiste escribir bien desde el principio.

Si el cliente detecta varios errores que tú dejaste pasar, se pondrá en alerta. Será más minucioso, comenzará a dudar y te será más difícil que apruebe los avances, lo cual atrasará el trabajo.

La idea también es que si el cliente consulta algo, sepas cómo responderle por qué está correctamente escrito.

Consejos finales

Descansa y no te sobrecargues de trabajo

Parte de la disciplina que debes tener como profesional independiente es manejar tu rutina diaria y administrar tu tiempo.

No te hagas cargo de más proyectos de los que puedes manejar. Si estás durmiendo muy poco, si no tienes tiempo para comer o para atender a tu familia, estás trabajando demasiado.

Esto, por supuesto, puede ser muy perjudicial para tu salud.

Es comprensible que en alguna ocasión tengas un tiempo de entrega ajustado y debas hacer un sacrificio extra para cumplir. Pero esto debe ser en casos excepcionales y no una constante en tu trabajo.

Pon atención a estas señales:

Si estás trabajando y comienzas a equivocarte frecuentemente al teclear, si ves sombras de reojo, si estás escribiendo una frase y te quedas en blanco o si comienzas a ver cursivas la letras de tu pantalla, es hora de que te vayas a dormir.

Como los equipos electrónicos, tu cerebro tiene un límite de tiempo durante el cual puede operar adecuadamente. Luego se pone en modo “ahorro de energía” y empieza a desactivar funciones…

Es preferible que descanses ahora y madrugues mañana a quedarte trabajando sin dormir.

Tu mente necesita descanso y distracción para seguir funcionando en óptimas condiciones.

Evita el sedentarismo

Es verdad que, como redactor, tu trabajo está detrás de tu escritorio. Pero es importante mantener un mínimo de actividad física para cuidar tu salud.

Ponte de pie unos minutos en cada jornada. Sal de casa por las tardes, pasea a tu mascota, ve de compras en bicicleta, etc. Lo importante es, no pasar de la silla al sofá al terminar el trabajo.

Mantente actualizado

Como redactor freelance, es importante que te mantengas al tanto acerca del mundo literario y la redacción, las nuevas normas gramaticales o de ortografía.

Puedes asistir a talleres de escritura o ponencias respecto al uso del lenguaje.

Pero también necesitas estar al tanto de noticias relacionadas con la temática sobre la cual escribes.

Suscríbete a boletines de sitios web relacionados, participa o asiste a ferias y convenciones, lee las últimas noticias, etc.

Por ejemplo, si eres redactor de artículos sobre economía, dale un vistazo diario a los titulares que hablan al respecto.

Si sueles escribir sobre mascotas, busca información sobre cuidados para animales. También, avances de la ciencia en el área veterinaria y otros similares.

Lo importante es que te mantengas al día con las últimas noticias. Es vital para tu trabajo estar actualizado para escribir siempre la información más verídica, detallada y reciente.

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