Es tiempo de decirte un pequeño secreto, ser tu propio jefe es fácil.

Piénsalo, te sientes invencible y la emoción de las etapas de soñar y planificar tu nueva etapa como freelancer es increíble. Quizás estás buscando trabajar mientras viajas o tal vez quieras trabajar desde casa para pasar más tiempo con tus hijos. Estás emocionado, el futuro se ve brillante. Estás ante un mundo de posibilidades infinitas.

Sin embargo, una vez que has hecho algo de progreso y esa emoción inicial se acaba, es muy fácil volver a poner los pies en la tierra. Te das cuenta de que con el tiempo todo se convierte en trabajo y donde una vez viste emoción y oportunidades, ahora se asienta el miedo.

Cuando el miedo se apodera de tus pensamientos y emociones, de repente la emoción temporal que tenías ya no está. Sin esta barrera de emoción, el autosabotaje está destinado a suceder.

Antes de seguir, hablemos un poco lo que significa el autosabotaje: es cuando nuestros pensamientos y acciones impiden que alcancemos el éxito que somos capaces de lograr.

Es una bestia con muchas caras, pero en el corazón es usualmente una sola cosa: miedo.

Para que sepas reconocer cuándo te estás autosaboteando, hoy te traemos junto a 2×3.cl 7 formas en las que arruinamos nuestro propio éxito.

  1. Síndrome del impostor

 (Esa vocecita en tu cabeza te convenció de que no tienes derecho a hacer el trabajo que quieres hacer)

Tus pensamientos se llenan de preguntas malintencionadas y antagónicas sobre ti mismo, como “¿quién soy yo para ofrecer este trabajo / construir este negocio?”

En lo exterior, estás siguiendo tu intuición y dando un salto valiente hacia lo desconocido, en el interior sientes que eres un fraude. Es horrible sentirse así.

  1. Procrastinación

(Cuando pospones el trabajo importante por cualquier medio que sea necesario)

En el fondo de esto hay una necesidad de perfección. Existe la expectativa de que todo debe ser perfecto y claro como el agua antes de poder avanzar, es necesario que cada detalle esté resuelto, lo que casi nunca es el caso cuando creas tu propio negocio.

Esto puede aparecer de muchas maneras diferentes. Quizás eres insistente en que necesitas otro curso o certificación antes de ser lo suficientemente bueno como para comenzar a ofrecer tus servicios como freelancer.

O, si ya trabajas de forma independiente, puede ser que adquieras un hábito más astuto y diario de posponer un trabajo importante por temor.

Esto lleva directamente a la siguiente forma de autosabotaj

  1. Ocuparte con trabajo irrelevante

(Cuando evitas el trabajo aterrador y necesario realizando tareas de menor importancia)

¿Alguna vez has estado haciendo 100 proyectos complicados solo para evitar el único que te dará los mejores resultados? Cuando te autosaboteas de esta manera, usas el trabajo y la realización de tareas menores como una excusa para evitar el trabajo que te asusta.

En el fondo de esto está el miedo y la posibilidad de rechazo.

  1. Menospreciarte

(Cuando no cobras lo que vales)

Cobrar lo que vales es esencial si vas a trabajar para ti mismo. No obstante, hay mucha mentalidad y viejas historias acerca del dinero que pueden ponerse en tu camino al éxito.

¿Te encuentras con excusas por las que no puedes cobrar más por tu trabajo duro? Si solo estás empezando, ¿crees que trabajar de forma gratuita es la única manera de hacerlo?

A medida que construyes tu negocio, es increíblemente importante que tengas claro cuánto tiempo y esfuerzo pones en tu trabajo y cuánto es una compensación justa.

  1. Culpar a los demás

(Evitar la responsabilidad de tus propias acciones)

Cuando rechazas tomar responsabilidad por tus acciones en tu vida y tu emprendimiento, evitas hacer lo que realmente necesitas hacer para tener éxito.

Si algo va mal, ¿piensas que es imposible que sea tu culpa?

Cuando piensas de esta manera, limitas tu potencial de crecimiento. Te das permiso a ti mismo para mantenerte en el nivel en el que estás y no avanzar.

  1. Indecisión

La vida y el trabajo de alguien que trabaja por su cuenta están llenos de decisiones difíciles. Cuando te enfrentas a una, ¿te encuentras paralizado por el miedo de tomar la decisión incorrecta? ¿Decides no hacerlo porque te preocupa que si la decisión es la incorrecta, no habrá vuelta atrás?

Ahora las buenas noticias, ¡todo el mundo se autosabotea!

Hay una falsa creencia de que los dueños de negocios exitosos no experimentaron ninguno de los ejemplos mencionados. Sin embargo, sencillamente no es cierto. ¿Quieres saber la diferencia entre un emprendedor exitoso y alguien que se atasca o renuncia? Los exitosos saben cómo reconocer que se están saboteando y hacen algo al respecto.

Así que, ¿cómo reconoces que te estás autosaboteando?

Aquí tienes algunos consejos sencillos:

Mírate al espejo

La conciencia propia es clave cuando tratas de manejar las maneras en las que te reprimes. Cuánto más puedas conectarte contigo mismo y ser real en tus reacciones, más fácil será hacer algo al respecto.

Crea una práctica rápida y reflexiva para ti, escribe un diario o medita. La clave es crear algún espacio en donde tengas una reacción instintiva a un desafío. En lugar de permitirte repetir ciegamente las mismas reacciones una y otra vez, puedes empezar a ver tu autosabotaje por lo que es y finalmente dejarlo en el pasado.

Fíjate cuando reaccionas de una manera que diga “esto es lo que soy”, es decir, usar una historia como muleta o excusa. Solo debes saber que esto no es un proceso que se hace de la noche a la mañana, vas a seguir reprimiéndote por un tiempo, pero serás muy consciente de ello todo el tiempo, lo que es super incómodo. Esta incomodidad hace que romper el patrón sea mucho más fácil.

Observa tu lenguaje corporal

Hay dos ejemplos opuestos de cómo el lenguaje corporal indica autosabotaje.

  1. Podrías parecer acurrucado, encogiendo los hombros, haciéndote pequeño y bajando la voz. Esto demuestra poca confianza en ti mismo manifestándose a través de tu cuerpo físico.
  2. Otro ejemplo podría ser que el ego y la ira salgan a flote, apretando la mandíbula y que tu cuerpo se vuelva tan rígido y apretado que te provoques un dolor de cabeza.

Una vez que te des cuenta de la reacción de tu cuerpo de cualquiera de las dos maneras, la mejor acción es levantarte, cambiar tu entorno y la forma de tu cuerpo todo lo que puedas. Si te has vuelto pequeño y manso, ocupa más espacio e infla tu pecho. Si la frustración te ha puesto tenso, respira profundamente para suavizar los músculos faciales.

Haz lo que sea necesario para romper el mismo lenguaje corporal viejo y repetitivo. ¡No dejes que se apodere de ti!

Date un descanso

Siempre serás lo más difícil de ti. Si has estado golpeando tu cabeza contra la pared tratando de que algo funcione, es probable que uno o dos golpes más no sean lo que necesitas.

Probablemente solo necesites una pausa.

Revalúa y busca una nueva perspectiva antes de continuar. Este es un gran ejemplo de por qué es importante tener una comunidad confiable para desahogarte o rechazar ideas.

No estás solo, todos somos imperfectos

Vas a cometer errores. ¿Recuerdas a esos héroes que admiras? También han cometido todos los errores y seguirán cometiéndolos, probablemente para siempre.

El perfeccionismo no es un indicador de que tienes lo que se necesita para emprender. Un mejor indicador de éxito está en tu capacidad para aprender y avanzar cuando inevitablemente arruinas algo.

La parte más aterradora, pero también más liberadora y maravillosa, es que todo se trata de ti. Y ya tienes el poder para cambiarte a ti mismo.

Reconoce tus formas personales de autosabotaje y comprométete a crear nuevos y mejores pensamientos y acciones. Vas a hacer crecer como profesional independiente, y lo mejor de todo, también crecerás como persona.

 

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